No permiten olvidar

Las producciones cinematográficas tienen un poder sobre las mentes de las personas. Parece que es un entretenimiento inofensivo, pero una vez vista una película se queda en nuestras mentes como una experiencia de ejemplo, o como referencia de lo que no te gusta.

Desde la infancia las películas marcan, nuestras vidas, las conductas de los niños pueden modificarse según la moraleja de una película y se sabe de sobra que marcan un comportamiento en niños y niñas. De allí la importancia de saber qué es lo que los niños deben ver, solos o acompañados, porque aunque parezcan que lo olviden, el mensaje que proyecta se quedara para toda la vida.

Si se aprovechara este medio efectivamente se podría imprimir en las mentes de los individuos mensajes sobre el comportamiento productivo y positivos, menos agresivos que los que tiene nuestra sociedad actualmente.

Cualquier forma de poder siempre tiene enemigos, que desean aprovecharse para mover al mundo a su ritmo, la falta de responsabilidad en los mensajes de las películas puede hacer que se desaten violencia general, se refuerza el machismo o feminismo, se justifica la delincuencia y la desidia de la sociedad.

Una sociedad con menos odio por el prójimo, disminuiría los ataques hacia el otro y a sus propiedades. Lo que haría que el trabajo de los cerrajeros profesionales, en afán de colaborar con la seguridad de sus inmuebles, fuese menos intenso que en estos tiempos.

Cuando de manera injustificada se ataca a ciudadanos, por mero vandalismo, una cerrajería de calidad no es suficiente para la transformación positiva de la sociedad, sino que el rescate de los valores individuales, es la clave.

Producciones con recuerdos emotivos

Es increíble como luego de ver una película que tenías años sin ver, te trae las mismas emociones, e incluso se posiciona la mente, en lo que viviste en esa época. Puede sobrevenir una gran carcajada de recuerdos divertidos, o conmoverte por los recuerdos de esa época.

Los recuerdos de la infancia a través de una película particular, te hacen analizar como con recursos más escasos que los de ahora te podían envolver en la trama con tanta intensidad. Verla de nuevo, te hace detallar el escenario, la forma de actuación, el vestuario y la caracterización y preguntarte que para ese entonces era muy bueno.

Emociones de la infancia

Los libretos de esas películas eran realmente inocentes por lo menos para las películas de niños, que era lo que nos tocaba ver. No son semejantes a las actuales, en donde los niños son más exigentes y requiere un equipo mucho más técnico y avanzado para proyectar las producciones y genere un impacto en el espectador.

Hoy en día las películas entretienen a niños, jóvenes adultos y ancianos, por igual. Y en algunos años serán comparadas con las de este tiempo, pero la emoción generada quedara intacta.

Rescate de valores necesarios

Volver a ver una producción que te gusto tanto de niños no te hace olvidar como eran las cosas antes, puede darte luz en cómo deben ser ciertas cosas ahora, el cine no es un simple entretenimiento es una forma de hacer historia y marcar el futuro.

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